Ficha:

  • Nombre: Irimo (901 m.).
  • Situación: Macizo de Irukurutxeta. Entre los valles del Deba y el Urola
  • Punto de partida: Antzuola (Gipuzkoa).
  • Desnivel: 700 m.
  • Duración: 13,42 km y 4 horas
  • Cartografía: IGN_88-I Y 88-II
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  • Mapa de situación:

12.8 km, 03:50:42

  • Descripción:

Desde los años 50, la Cruz de Irimo preside el valle del Urola sobre los pueblos de Zumárraga y Villarreal de Urretxu. Desde comienzos del siglo XX y a requerimiento del papa León XIII rara es la cumbre significativa del País Vasco que no esté coronada por una cruz de mayor o menor tamaño. Se habla de unas 140 cruces colocadas en los montes del País Vasco (53 en Gipuzkoa, 28 en Araba, 25 en Nafarroa y 11 en Iparralde). Si a las cruces añadimos las ermitas u oratorios diseminados por nuestra orografía, unas 186 catalogadas, hemos de concluir que cada vez que un vasco levanta la cabeza hacia los altos se encuentra con el Altísimo o alguno de sus representantes. Se trata en la mayor parte de los casos de monumentos de hormigón y acero y de estética mas que dudosa. Pero no es lo nuestro valorar este tipo de cosas; nosotros al monte, y como apuntábamos, a nuestro objetivo el monte Irimo.
Vamos a comenzar nuestra andadura al lado de una ermita, La Virgen de la ANTIGUA en Antzuola. Cercano a la misma un puente sobre el río Descarga, que cruzamos, nos orientará hacia el barrio alto de Irimoi por la carretera comarcal GI-3111. La carretera, primero asfaltada y luego cementada, va describiendo amplias curvas mientras se encarama por las faldas del monte Gaztelugain, pasando por el caserío SARASKETA hacia el COLLADO del monte MEAKA, en el cordal de las Siete Puntas. A partir del collado tomamos el citado cordal por su parte alta y como en 1,5 km. nos presentamos sin mayores dificultades en la cima de IRIMO (901 M.). Según vamos progresando hacia Irimo contemplamos a nuestra derecha la sierra de Satui con sus cumbres Landarraitz y Arrolamendi. A nuestra izquierda Izaspi y Samiño como prolongación del macizo de Izarraitz. Después de casi dos meses de lluvias ininterrumpidas la atmósfera está perfectamente nítida y transparente y nuestra vista se pierde en los últimos confines del País Vasco. De la cumbre de Irimo avanzamos unos 300 m. por el cordal descendiendo unos 50 metros hasta la cruz de Irimo. El lugar es un fantástico observatorio sobre el valle de Urretxu rodeado por las cumbres nevadas del macizo de Atzkorri a nuestra derecha y Aralar al fondo. Hemos dejado a nuestras espaldas los macizos de Anboto y Gorbea. Nadie puede pedir mas en una salida mañanera. Regresamos sobre nuestros pasos, de nuevo a Antzuola, a donde llegamos después de cuatro horas de travesía. En los bares del pueblo nos obsequian con unos pintxos de txistorra, pues es el día de Santo Tomás, patrono de Gipuzkoa. Los blancos los pagamos religiosamente.

  • Fotografías:

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