Ficha:

  • Nombre: Midi d'Ossau (2884 m.)
  • Situación: El Portalet.
  • Punto de partida: Aparcamiento Anéou.
  • Desnivel: Unos 1400 m. de desnivel desde Portalet.
  • Duración: 9h.
  • Cartografía: Topo Pirineos v3.0.
  • Dificultad: PD inf.
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  • Mapa de situación:

14.1 km, 00:00:00

  • Descripción:

La cima del Midi D’ossau emerge solitaria y agreste, ejerciendo su magnetismo y atracción por todos los valles circundantes. Su cima se puede divisar desde cualquier otra del Pirineo Occidental y, desde ella, se puede divisar a todas las demás. No resulta raro, entonces, que esta montaña sea codiciada por cualquier montañero, siendo todas sus vías accesibles sólo para los más expertos excepto una, la de la Vía Normal (PD inf) que aún siendo apta para cualquier montañero con cierto grado de experiencia en alta montaña, pondrá a prueba su buen temple.

La ruta se puede hacer en un día o en dos si se decide dormir en el Refugio de Pombie. En cualquier caso, el refugio es punto de paso y ofrece además unas vistas magníficas de Jean Pierre (sobrenombre del Midi D’ossau)  proyectadas sobre el lago de Pombie. La ruta parte del parking de Aneou (Cabane de L’Araille) a escasos dos kilómetros de la frontera hispanofrancesa de El Portalet. La ruta comienza vadeando el río para ir gradualmente cogiendo altura hasta el collado de Soum de Pombie, desde donde, si se quisiera, se podría enfilar toda la cresta hasta el Peygeret (ver ruta en esta misma web). Desde aquí, la mole del Midi ya se hace visible en todo su esplendor. Comenzamos a descender para dirigirnos hacia la base misma de la montaña donde encontramos el refugio de Pombie (2030m). Desde el refugio enfilamos hacia el Collado de Souzon para, una vez allí, girar hacia la izquierda y ponernos, ya sí, en la base misma de la gran roca volcánica de Jean Pierre. Aquí empieza la ascensión propiamente dicha y las primeras dificultades para el montañero.

Durante las tres próximas horas, el montañero se verá inmerso en una continua trepada en roca, siendo toda ella bastante aérea y con sensación de patio, sin embargo, hay tres “chimeneas” que son las que otorgan la famosa dificultad a la ascensión. Ninguna de ellas representa un grado de escalada serio, sin embargo, sus características aéreas y alpinas ponen en jaque la mentalidad del que las enfrenta. En nuestra opinión, la de mayor dificultad es la primera de ellas (unos 20 metros) ya que transcurre por un diedro bastante pulido que cual dispone de unas barras (en nuestro caso era un trozo de madera semi roto) que ayudan a superarla. Siendo la más difícil es la menos aérea. El resto de chimeneas son en nuestra opinión más fáciles técnicamente pero quizás puedan ser más difíciles desde el punto de vista “mental”. La dificultad depende mucho del peso de la mochila de cada cual y de la suela de sus botas.

Como se ha dicho, al rato viene la segunda chimenea (30 m) que siendo más impactante no debe presentar dificultad relevante al montañero avezado en trepadas pirenaicas (sobre un grado II).

La tercera chimenea es la más fácil de todas. Si el montañero ha llegado aquí ésta ya no supondrá ninguna barrera para la cima. Una vez superadas, nos encontraremos en una larga pedrera que deberemos rodeas por la izquierda para enfilar la cresta que, con cuidado, nos llevará hasta la cima.

Es muy importante en esta ruta conocer bien el camino para enfilar estas tres chimeneas y no otras, que pueden complicar no sólo la subida sino su bajada y presentar un serio riesgo para el montañero que no vaya equipado con el material adecuado. Por ello es importante tener en cuenta que estas chimeneas, aunque puedan impresionar, son relativamente fáciles técnicamente. Si el montañero que sube se ve realizando un grado de escalada mayor de II/III significa que algo va mal y sería mejor darse la vuelta.

La bajada se realiza por la misma ruta. Las tres chimeneas están equipadas para montar un rapel en ellas que puede minimizar si se usan bien los riesgos de la bajada.

  • Fotografías:
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